Sí, a ese límite he llegado, a dejarme arrastrar por Ana a un callejón para chupar Wifi. Ah! Y Pelayo nos ha seguido y aquí estamos los tres. Robando internet.
En estos días de retiro internetil sigue sin haber demasiado que contar. Hoy me había propuesto empezar a estudiar pero no lo he conseguido. Ana ha aprobado las dos que tenía para Julio. Mi piso parece recorrido por un torbellino (el torbellino Langarita) y a puedo ir pillando el vuelo a Berlín.
Creo que es el momento de declarar abiertamente que: NO ENCUENTRO TU MENSAJE. Si no sabes donde llegará, yo lo sé menos, estoy con la intriga al cuello, no sé donde más buscar.
Una pista, por favor.